viernes 21 de septiembre de 2007

Una vida desperdiciada

Junnichiro (por ponerle algún nombre no relacionable con ninguno de mis conocidos) es un hombre de ciudad. Nació en la gran urbe hace muchos años y, aunque su familia no era la más acomodada del mundo, sí tuvo satisfechas todas sus necesidades básicas. Asistió a centros educativos destacados, donde siempre se alzó con las mejores calificaciones. Fue un chico popular, con muchísmos amigos y las novias más lindas de su entorno. Una vez profesional, creó una empresa que con esfuerzo alimentó hasta que hizo de ella una de las más grandes de su país. Dio empleo a infinidad de personas. Tuvo una familia grande y muy bien acomodada y estuvo con ellos hasta que, finalmente, un ataque al corazón se lo llevó a los 82 años de edad. (Ésta es una vida socialmente productiva y bien aprovechada).

ChiroJunni (por el mismo criterio de los nombres) también es un hombre de ciudad... bueno, de los cinturones de miseria de la ciudad, en realidad. Nació también hace muchos años en el seno de un hogar pobre, hecho que lo llevó a tener que vender dulces y limpiar vidrios en los semáforos para poder subsistir. Su madre era prostituta y murió tempranamente de Sida y sus hermanos, ante el abandono al que los expulsó el destino, se convirtieron en una banda de atracadores. Él, sin embargo, no quiso seguirlos y pasó su vida entre confites, limpiavidrios, toallas, películas piratas, empanadas y buñuelos. Se "juntó" con la Chiamari (por llamarla de cualquier modo), una ex-gamina de dejó sus andanzas para vender avena y papas rellenas en las esquinas. Tuvieron tres hijos. ChiroJunni falleció atropellado por un auto en un transitado cruce a sus cuarenta y dos años. (Ésta es una vida socialmente perdida y desperdiciada).

En realidad esta entrada no fue hecha con el fin de dar la razón a los cánones sociales de cómo se debería vivir. El análisis real de cuál vida fue desperdiciada no debe partir de los logros ni las configuraciones sociales. Lo que faltó mencionar en los textos es que Junnichiro jamás amó, pues siempre estuvo preocupado por alcanzar sus altas metas, siempre pasó por encima de los demás para ser el mejor, su mujer tuvo una vida desdichada por su falta de atención y a sus hijos la única demostración de afecto que dio fueron los cheques que giraba cuando lo solicitaban. Sus empleados fueron sumamente infelices, explotados y desgraciados por él... vaya... ¿fue tan bien utilizada esa vida? Y tan bueno que parecía...

ChiroJunni, en cambio, siempre trabajó duro por salir adelante. Aunque sus ingresos nunca le alcanzaron para tener una educación completa, siempre se esforzó por ser alguien culto y educado. Trabajó constantemente no sólo para sí, sino también para facilitar el pan a algunos de sus vecinos y compañeros de la calle, quienes estaban lisiados o impedidos por una u otra razón. Siempre los escuchó, los consoló y trató de aliviar sus cargas. ChiroJunni fue fiel a Chiamari y, con su ejemplo, logró que sus hijos llevaran vidas rectas y trabajadoras. Cuando murió, dejó una estela de amor y un grato recuerdo en todas las personas que lo conocieron... vaya... ¿fue tan desperdiciada esa vida? Y eso que no encajó en los parámetros establecidos...

Ojalá podamos lograr una amalgama de estas vidas, una existencia en la cual podamos lograr nuestros sueños y vivir bien, sin olvidar siempre que el fin máximo de todas las personas es amar a los demás y hacer sus vidas más llevaderas. Sin este factor, ninguna existencia es justificable y se habrá desperdiciado nuestra vida persiguiendo bienes materiales insulsos, que nunca nos darán paz.